Reflexión lunes 9 de febrero
Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,53-56):
En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
Palabra del Señor
Reflexión
La fama de Jesús sigue creciendo. Nada más desembarcar, después de volver de la otra orilla del lago, la gente lo reconoce y extiende la noticia de donde está Jesús. Inmediatamente llevan a los enfermos para que el Señor los cure. Incluso llevan a los enfermos a las plazas para que cuando pase Jesús, toquen la orla de su manto y así queden curados. La palabra nos habla hoy de conocer y reconocer a Jesús, de descubrir su capacidad sanadora también para nosotros y de querer estar tan cerca de Él que podamos tocar su manto. Son tareas que hemos de hacer cada uno. Lo primero es familiarizarnos con su enseñanza, con su lenguaje, con su manera de acercarse a la gente. Y después ser sinceros al presentarle nuestras necesidades y carencias.





