Odontología sin fronteras, docencia y congreso estudiantil en Praga
Hay viajes académicos que superan las expectativas desde el primer día. Esta movilidad docente de Susana Muwaquet, de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, concretamente Odontología, a la Univerzita Palackeho Olomouc, Praga, fue uno de ellos. Además de impartir clases, permitió participar en un congreso internacional organizado por los propios estudiantes. Pocas experiencias reflejan mejor el espíritu del programa Erasmus+ que esa combinación.
Docencia en un aula verdaderamente internacional
Las sesiones se impartieron en el área de Odontología Conservadora, con grupos de la línea internacional y la línea checa de la universidad. En el aula había estudiantes de muchas nacionalidades diferentes. Eso convierte cada clase en un intercambio real, no solo en una transmisión de contenidos. Los alumnos aportaron perspectivas distintas y el aprendizaje fluyó en los dos sentidos.
Además, el trato del decano, la vicedecana, el profesorado y el alumnado fue excelente. En todo momento hubo acompañamiento y un interés genuino por los temas trabajados. Ese clima de acogida facilita mucho la integración académica y hace que la colaboración tenga ganas de continuar.
Un congreso organizado por estudiantes
Uno de los momentos más destacados fue la participación como conferenciante en el séptimo congreso internacional UPDent, organizado íntegramente por los estudiantes de la universidad. La iniciativa es en sí misma una buena práctica: poner en manos del alumnado la organización de un evento científico internacional desarrolla competencias que ninguna asignatura puede replicar por sí sola. Allí fue posible conocer profesores de varios países con quienes se abre la puerta a futuras colaboraciones en docencia e investigación.
Dos ideas transferibles de Praga a la UCV
De la visita surgen dos propuestas concretas. Por un lado, organizar en la UCV un congreso dental internacional liderado por los estudiantes, invitando a profesores de universidades socias. La experiencia checa demuestra que es posible y que el impacto formativo es muy alto.
Por otro lado, el modelo de organización clínica observado merece atención. En la universidad checa, los sillones de la clínica están distribuidos por zonas según especialidad. Cada área cuenta con todo el material preparado para ese tipo de tratamiento específico. Es un sistema sencillo, pero mejora notablemente la eficiencia, la organización y la experiencia de aprendizaje del alumnado.
En definitiva, Erasmus+ sigue demostrando que la movilidad docente no es un complemento. Es parte esencial de una educación universitaria de calidad.













