Reflexión jueves 4 de junio
Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: «Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.»
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra de Dios.
COMENTARIO:
San Agustín comentaba que el ser humano, herido por el pecado, era incapaz de cumplir el Shemá por sus propias fuerzas humanas; el corazón estaba fragmentado. Pero Dios mismo se hace hombre en Jesús para enseñarnos y darnos la capacidad de amar de esa manera. En la Cruz Jesús encarna el Shemá de forma absoluta: ama al Padre con todo su corazón, con toda su alma (entregándola en la muerte) y con todas sus fuerzas, abriéndonos el camino para que nosotros, por el Espíritu Santo, podamos hacer lo mismo.
ORACIÓN:
Dios todopoderoso y eterno,
orienta nuestros actos según tu voluntad,
para que merezcamos abundar en buenas obras
en nombre de tu Hijo predilecto.
El, que vive y reina contigo. Amén




