17 may

Reflexión viernes 17 de mayo

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro:

«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?».

Él le contestó:

«Sí, Señor, tú sabes que te quiero».

Jesús le dice:

«Apacienta mis corderos».

Por segunda vez le pregunta:

«Simón, hijo de Juan, ¿me amas?».

Él le contesta:

«Sí, Señor, tú sabes que te quiero».

Él le dice:

«Pastorea mis ovejas».

Por tercera vez le pregunta:

«Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?».

Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó:

«Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».

Jesús le dice:

«Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras».

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió:

«Sígueme».

Palabra del Señor

REFLEXIÓN

Proponemos como reflexión para hoy unos fragmentos de una homilía diaria del Papa Francisco. Puede verse el texto íntegro https://www.vaticannews.va/es/papa-francisco/misa-santa-marta/2019-05/papa-francisco-homilia-misa-santa-marta.html

La paz de Jesús va con esta vida de persecución, de tribulación. Una paz que está muy por debajo, muy por debajo, muy profunda en todas estas cosas. Una paz que nadie puede quitar, una paz que es un don, como el mar que está tranquilo en las profundidades y en la superficie hay olas. Vivir en paz con Jesús es tener esta experiencia interior, que permanece durante todas las pruebas, todas las dificultades, todas las “tribulaciones”.

La paz nos enseña, esta de Jesús, nos enseña a avanzar en la vida. Nos enseña a soportar. Soportar: una palabra que no entendemos bien lo que significa, una palabra muy cristiana, es llevar sobre nuestros hombros. Soportar: llevar sobre los hombros la vida, las dificultades, el trabajo, todo, sin perder la paz. Es más, llevar sobre los hombros y tener el valor de seguir adelante. Esto sólo se lo entiende cuando el Espíritu Santo está dentro de nosotros y nos da la paz de Jesús.

La persona que vive esta paz jamás pierde el sentido del humor. Sabe reírse de sí misma, de los demás, es más también de su propia sombra, se ríe de todo… Este sentido del humor que está tan cerca de la gracia de Dios. La paz de Jesús en la vida diaria, la paz de Jesús en las tribulaciones y con ese pequeño sentido del humor que nos hace respirar bien. Que el Señor nos dé esta paz que viene del Espíritu Santo, esta paz que le es propia y que nos ayuda a soportar, a continuar, las tantas dificultades en la vida.

 

ORACIÓN

Proponemos para hoy  la oración atribuida a San Francisco de Asís sobre la paz.

Señor haz de mi instrumento de tu Paz

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.

Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.

Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.

Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.

Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.

Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.

Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.

Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.

Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

 

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,

ser comprendido, cuanto comprender,

ser amado, cuanto amar.

 

Porque es dándose como se recibe,

es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,

es perdonando, como se es perdonado,

es muriendo como se resucita a la vida eterna. Amén

 

ACCIÓN EN FAMILIA

Rezar toda la familia reunida la oración por la Paz.

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