LA BIBLIOTECA QUE CONGELA

Os preguntaréis, ¿una biblioteca que congela?, pues sí. Hace poco os hablábamos de la Biblioteca de Alejandría como una de las más importantes y curiosas por su historia y su fondo bibliográfico. Pues hoy os hablaremos de la Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos, que pertenece a la Universidad de Yale y se localizada en New Haven (Connecticut). Esta biblioteca se caracteriza no sólo por la cantidad de libros que atesora si no también por el edificio que los alberga y su calidad.  Construida en los años 60, en granito y mármol, cuenta con una fachada sin ventanas que deja pasar la luz solar de forma tan tenue, que ayuda en la conservación de los libros y a la vez proporciona un ambiente resplandeciente en el edificio.

Biblioteca que congela

 

Exteriormente, este edificio, parece flotar sobre el suelo ya que está sujeto por cuatro pilares, uno en cada extremo. Además, tiene seis pisos de altura y continúa bajo tierra hasta una profundidad de 15 metros. Precisamente en la parte sobre el suelo se guardan unos 80.000 volúmenes, y en la parte subterránea unos 600.000, así como millones de manuscritos de todos los tiempos.

Biblioteca que congela

 

Como dato curioso, las vitrinas interiores donde se ubican los libros están cerradas herméticamente al vacío, para evitar y prevenir el deterioro de los mismos. Esta forma de conservar los libros es útil cuando los libros están “sanos”, sin embargo si los libros están afectados por algún tipo de insecto que lo que hacen es comerse el papel y la madera, este hermetismo no sirve de nada ni tampoco los métodos tradicionales de fumigación. Es por ello que siguiendo  las recomendaciones del entomógolo Charles Remington, decidieron envolver en plásticos y congelar a 36 grados bajo cero durante tres días, los libros “contaminados”.

El sistema funcionó aunque el proceso fue largo, alrededor de dos años. Desde entonces, la biblioteca lo utiliza en todos los nuevos libros adquiridos. Cualquier libro que entra nuevo en la biblioteca, es congelado durante tres días antes de incorporarse de nuevo a la colección como medida de prevención.

Biblioteca que congela

 

 

Esta técnica de conservación fue tan efectiva que algunas otras bibliotecas, cuyos ejemplares son particularmente especiales, la han utilizado desde entonces.

¿Qué os ha parecido?, ¿conocéis alguna otra técnica de conservación curiosa?

Esperamos os haya gustado este post. Os esperamos en el próximo!!!!.

 

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