Aprender y compartir en un entorno internacional: la experiencia de Julia Argente y Nazaret Hernández en Cork
Julia Argente, coordinadora de titulación de Terapia Ocupacional de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Valencia, ha realizado una movilidad Erasmus+ de formación en inglés en la University College Cork, en Irlanda, acompañada por la profesora Nazaret Hernández. Esta estancia les ha permitido mejorar sus competencias lingüísticas, conocer nuevas metodologías de aprendizaje y compartir experiencias con profesionales de diferentes países en un entorno universitario internacional.
Durante esta semana he tenido la oportunidad de participar en una movilidad de formación en Cork, Irlanda, realizando un curso de inglés junto a profesionales procedentes de diferentes países. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, no solo por la oportunidad de mejorar mi nivel de inglés, sino también por todo lo que ha supuesto compartir ideas, metodologías y diferentes formas de trabajar en un entorno internacional.
Uno de los aspectos que más valoro ha sido la metodología utilizada durante las clases. El aprendizaje estaba muy orientado a la comunicación, con actividades dinámicas, situaciones reales y grupos reducidos que favorecían la participación de todos. Esta forma de trabajar me ha permitido ganar confianza a la hora de utilizar el inglés y comprobar la importancia de aprender el idioma desde una perspectiva práctica y comunicativa.
Esta experiencia también me ha permitido conocer de cerca la University College Cork, compartir experiencias con otros participantes y descubrir una ciudad con un marcado ambiente universitario e internacional. La convivencia con profesionales de diferentes procedencias ha sido una oportunidad para conocer otras perspectivas y formas de entender la enseñanza y el trabajo en el ámbito universitario.
Otro de los aspectos que destacaría es la importancia que tiene la internacionalización dentro de la vida universitaria. La universidad ofrecía un entorno muy internacional, con estudiantes y profesionales de numerosos países, espacios de encuentro intercultural y diferentes oportunidades para establecer contactos. Esta experiencia me ha ayudado a ampliar mi perspectiva sobre la internacionalización y a valorar todavía más las posibilidades que ofrece el intercambio de experiencias entre personas de diferentes culturas y contextos académicos.
A partir de lo aprendido, considero que algunas de estas buenas prácticas pueden trasladarse a la Universidad Católica de Valencia. Por ejemplo, sería interesante potenciar todavía más las actividades prácticas y colaborativas en las formaciones internacionales, favoreciendo un aprendizaje activo y una mayor interacción entre los participantes.
Asimismo, creo que sería positivo impulsar más actividades de intercambio cultural y networking entre estudiantes internacionales y la comunidad universitaria. Crear espacios de encuentro puede favorecer la integración, el aprendizaje mutuo y la generación de nuevas redes de colaboración.
En definitiva, esta movilidad me ha permitido mejorar mi confianza en el uso del inglés, conocer nuevas metodologías y ampliar mi visión sobre la internacionalización universitaria. Además, regreso a la UCV con nuevas ideas que pueden aportar valor tanto a mi actividad profesional como al conjunto de la comunidad universitaria.
Sin duda, animo a cualquier compañero o compañera que tenga la oportunidad a participar en una movilidad internacional. Es una experiencia que aporta mucho tanto a nivel profesional como personal y que permite aprender de otras realidades, compartir conocimientos y volver con nuevas perspectivas.













