Inteligencia artificial para aprender, enseñar y conectar
La inteligencia artificial fue la protagonista de una semana de formación en el Dorset College de Dublín. Del 11 al 15 de mayo, esta movilidad Erasmus+ permitió al profesor Rosario Mora Llabata, de la Facultad de Magisterio y Ciencias de la Educación, conocer nuevas herramientas y reflexionar sobre su impacto en la educación superior.
El curso tuvo un enfoque práctico y accesible. Aunque era una formación introductoria, ofreció recursos útiles para comprender mejor cómo utilizar la IA en el trabajo académico y docente. Además, permitió familiarizarse con aplicaciones que ya están transformando la manera en que estudiamos, investigamos y compartimos conocimiento.
Nuevas herramientas para la enseñanza
Durante las sesiones aprendimos a utilizar distintas aplicaciones de inteligencia artificial. Además, descubrimos nuevas formas de incorporarlas al proceso de enseñanza y aprendizaje.
Uno de los temas más interesantes fue la importancia de los prompts. Un buen prompt permite obtener mejores resultados y puede convertirse en una herramienta útil para diseñar actividades, preparar materiales y evaluar competencias.
Asimismo, el curso ayudó a entender que la IA va mucho más allá de la generación automática de contenidos. Hoy forma parte de nuestro entorno profesional y académico. Por ello, resulta fundamental conocer sus posibilidades y aprender a utilizarla de manera responsable. También se abordaron cuestiones relacionadas con el uso ético de estas herramientas y con la necesidad de desarrollar un pensamiento crítico ante la información que generan.
El valor del intercambio internacional
La movilidad también ofreció una excelente oportunidad para compartir experiencias con profesionales de otros países. Estas conversaciones enriquecen la visión de cada participante y permiten conocer diferentes formas de trabajar.
Además, el contacto con docentes de otras instituciones facilita la creación de redes de colaboración. Muchas veces, estos encuentros son el punto de partida para futuros proyectos académicos e iniciativas internacionales. El intercambio de ideas y buenas prácticas ayuda a identificar retos comunes y posibles soluciones aplicables en diferentes contextos educativos.
Por último, la experiencia confirmó que la inteligencia artificial seguirá ganando protagonismo en la universidad. Conocer sus herramientas y aplicaciones es una forma de prepararse para los retos educativos del presente y del futuro. Al mismo tiempo, este tipo de movilidades refuerzan el valor de la formación continua y de la cooperación internacional como motores de innovación en la educación superior.












