Erasmus Medicina UCV

Erasmus:

Carolina Polo nos relata, en primera persona, su experiencia en Alemania hacienda su Erasmus en la ciudad de Göttinge.

Carolina en Alemania

Me ha enamorado de esta ciudad alemana por el ambientazo universitario, por la facultad de medicina y por la mezcla de culturas y costumbres de sus habitantes.

Escribir en unas líneas la cantidad de anécdotas que ocurren cuando cambias de vida puede parecer fácil. Y es que verdaderamente se trata de un cambio de vida, cuando hasta lo más simple se convierte en un reto para ti:

  • Hacer la compra. A los pocos días aprendí que en Alemania tienen otras formas de ordenar los productos de un supermercado, puedes encontrar perfectamente el champú al lado de la comida para perros y a ellos les parecerá normal.
  • Sobrevivir al frío. A las pocas semanas aprendí que hay días en los que hay que hay que levantarse antes para ir a clase, puede que el candado de tu bici se haya helado y te toque ir andando.
  • La Mensa. Después de dos meses aquí, por fin he aprendido a comer el menú de la Mensa por 2’60€. Se trata de la cafetería de la universidad, en la que hay que pagar con el carnet de la universidad, que previamente se tiene que recargar con dinero de comer (no confundir con el dinero de imprimir), en máquinas especiales repartidas por cada facultad y sólo utilizando tu tarjeta del banco alemán.

Hasta aquí algunas de las dificultades con las que te encuentras. Pero son precisamente esas pequeñas cosas, esas nuevas experiencias que te encuentras por el camino, las que hacen que este viaje merezca la pena y que lo que antes te parecía un reto insuperable ahora sea parte de lo que podrías llamar tu rutina. Pues una vida Erasmus puede ser lo que tú quieras, menos rutinaria y consiste, más que en retos, en ganancias:

  • Los viajes. La mayor ventaja de vivir en el centro de Europa es que estás a unas pocas horas en tren de muchas capitales europeas y, por tanto, dejan de existir los domingos de película y sofá, y se convierten en domingos de Ámsterdam y Berlín.
  • El idioma. Después de 10 años yendo a cursos de alemán, te das cuenta de que toda esa gramática aprendida en clase queda muy por detrás de lo que se aprende estando inmerso en el país y es que aprendes con algo tan simple como ir al cine.
  • La universidad. Sin duda, lo que más me ha gustado de Alemania. Aquí la clase no se imparte en un aula, sino en la habitación del paciente, hablando y aprendiendo directamente de él. No es lo mismo ver la definición de una enfermedad en una presentación de PowerPoint, que tratar con ella cara a cara, viendo los signos y síntomas del enfermo que necesita tu ayuda.

En definitiva, por mucho que pueda contaros, no vais a saber lo que realmente es la Experiencia Erasmus hasta que no la viváis.

José Pascual

José Pascual

2 comentarios

  • Ueg Clinic
    22 enero, 2016 en 10:02

    Una experiencia realmente apasionante!

  • Médico español
    9 febrero, 2016 en 12:57

    Debe de haber sido una fantástica experiencia tras superar las primeras barreras, sobretodo idiomáticas. Suerte a todos!

Leave a Comment