MIERCOLES 1 DE JULIO

Reflexión miércoles 1 de julio

La Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

PRIMERA LECTURA

Lectura del Profeta Amós 5, 14-15. 21-24

Buscad el bien y no el mal, y viviréis, y así el Señor, Dios del universo, estará con vosotros, como pretendéis.

Odiad el mal y amad el bien, instaurad el derecho en el tribunal.

Tal vez el Señor, Dios del universo, tenga piedad del Resto de José.

«Aborrezco y rechazo vuestras fiestas, —dice el Señor—, no acepto vuestras asambleas.

Aunque me presentéis holocaustos y ofrendas, no me complaceré en ellos, ni miraré las ofrendas pacíficas con novillos cebados.

Aparta de mí el estrépito de tus canciones; no quiero escuchar la melodía de tus cítaras.

Que fluya como agua el derecho y la justicia como arroyo perenne».

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL Sal 49

R∫. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

V∫.  Escucha, pueblo mío,
que voy a hablarte;
Israel, voy a dar testimonio contra ti,
—yo soy Dios, tu Dios—. R∫.

V∫.  No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa
ni un cabrito de tus rebaños. R∫.

R∫. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

V∫.  Pues las fieras de la selva son mías,
y hay miles de bestias en mis montes.
Conozco todos los pájaros del cielo,
tengo a mano cuanto se agita en los campos. R∫.

R∫. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

V∫.  Si tuviera hambre, no te lo diría:
pues el orbe y cuanto lo llena es mío.
¿Comeré yo carne de toros,
beberé sangre de cabritos? R∫.

R∫. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

V∫. ¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R∫.

ALELUYA Sant 1, 18 R∫. Aleluya, aleluya, aleluya.

V∫.   Por propia iniciativa el Padre nos engendró con la palabra de la verdad para que seamos como una primicia de sus criaturas   R∫.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 8, 28-34

EN aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gadarenos.

Desde los sepulcros dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino.

Y le dijeron a gritos:

«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo?».

A cierta distancia, una gran piara de cerdos estaba paciendo.

Los demonios le rogaron:

«Si nos echas, mándanos a la piara».

Jesús les dijo:

«Id».

Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo al mar y murieron en las aguas.

Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados.

Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

En el Evangelio contemplamos a Jesús que llega a la otra orilla del lago, a la región de los gadarenos, a territorios paganos, signo que anuncia que Dios quiere que todos los hombres se salven (cf. 1 Tm 2, 4).

Durante el camino ha tenido lugar el milagro de la tempestad calmada: Jesús vence al mar, que en la Biblia es signo de la muerte, es enemigo de Dios, que aparece como queriendo impedir con sus olas que Jesús se acerque a los gadarenos y libere al endemoniado.

Las fuerzas del mal –entonces y ahora– tratan de obstaculizar por todos los medios el anuncio del Evangelio, la proclamación de Jesús como Rey y Señor.

El encuentro de Jesús con los endemoniados revela la situación del mundo en el que Jesús ahora se introduce: un mundo alienado y bajo el signo de la muerte; una humanidad caída, herida y desfigurada por las consecuencias del pecado. Satanás pretende dañar y destruir la imagen de Dios en la persona humana.

Pero el poder Jesucristo, Hijo de Dios, supera infinitamente al de los demonios, que no son más que criaturas caídas y derrotadas para siempre.

Su liberación es una imagen de la obra de la salvación que Cristo hace en todos los que creen en él. Aunque Jesús permite entrar a los demonios en una piara de cerdos, se precipitan al mar y se hunden: esto nos recuerda el gran acontecimiento del Éxodo, cuando el Faraón, con todo su ejército, se precipitó al mar (cf. Ex 15).

Hoy Jesús también quiere entrar en los territorios paganos que aún quedan en tu corazón, en aquellas zonas de tu vida en las que todavía no le dejas que sea el Señor. Y quiere entrar para liberarte, para sanarte, para romper las ataduras que no te dejan vivir plenamente la libertad de los hijos de Dios.

           ¡Ven Espíritu Santo!  (cf. Lc 11, 13).

CANTO

Confianza de Jon Carlo – Kairy Márquez      https://youtu.be/Z_VQrVVwFqo

ACCIÓN FAMILIAR

Para Dios todos somos sus hijos y su providencia sólo la perciben los que se hacen pequeños ante Él, siendo incomprensible para los que piensan que los saben todo.

Gesto

  1. Encender una vela.
  2. Comienzo: En el nombre del Padre….. (Señal de la Cruz)
  1. Gesto en Familia:

Todos tenemos nuestros miedos. Es la hora de encomendar, en un momento de silencio, a nuestro Seños esos miedos, para que sea él quien los convierta en motivos de alegría.

 

  1. Oración final:

Dios nuestro Señor, gracias por tu Palabra,

que es luz y fuerza para nosotros.

Gracias por todo lo que tú nos das.

Gracias por permitirnos considerarnos tus niños,

de corazones sencillos.

Nosotros no queremos ser nada grande en el mundo.

Solamente queremos estar cerca de ti como tus niños,

niñitos indefensos, cuidados por ti,

el Creador y Padre de todos los hombres.

Danos tu bendición.

Ayúdanos en todo lo que es bueno y correcto,

también en el trabajo diario,

para que podamos ser tus niños

y hacer lo que tú has mandado.

Amén

pastoral

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