Aprender francés y ganar confianza: la experiencia de Noelia en Chambéry
Noelia, del Vicedecanato de Postgrado de Medicina de la Universidad Católica de Valencia, ha realizado una movilidad Erasmus+ de formación en francés en la Université Savoie Mont Blanc, en Chambéry (Francia). En el marco del programa SMILE, ha participado en un curso de Francés como Lengua Extranjera (FLE), una experiencia que le ha permitido mejorar sus competencias lingüísticas, conocer un nuevo entorno universitario y compartir la estancia con participantes de diferentes países.
Participar en esta movilidad ha sido una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel profesional como personal. Durante una semana tuve la oportunidad de mejorar mis competencias en francés a través de clases impartidas por profesorado especializado y, sobre todo, mediante la práctica diaria del idioma en un entorno internacional.
Las clases se desarrollaron en la Escuela de Idiomas de la Université Savoie Mont Blanc, en un entorno realmente especial, rodeado de un precioso bosque. Estar allí y utilizar el francés no solo durante las clases, sino también en situaciones cotidianas, me ayudó a ganar soltura y confianza. Tener que desenvolverme en la ciudad, en la universidad y en el día a día en francés —y en ocasiones en inglés— hizo que volviera a despertar ese interés por el idioma que tenía un poco aparcado.
Además, compartir esta experiencia con participantes de diferentes países me permitió conocer otras culturas y formas de trabajar, así como mejorar mis habilidades de comunicación en un contexto multicultural. También tuve la oportunidad de coincidir con dos compañeras de la UCV a las que no había tenido ocasión de conocer anteriormente y que han sido todo un descubrimiento. La movilidad me ha permitido, por tanto, ampliar no solo mi red de contactos internacionales, sino también mis vínculos dentro de la propia universidad.
El programa SMILE también incluía diferentes actividades culturales que nos permitieron conocer mejor la región de Saboya. Entre ellas, realizamos una visita guiada por Chambéry y tuvimos la oportunidad de conocer el lago de Annecy. Estas actividades nos acercaron al patrimonio histórico, cultural y natural de la región y completaron una estancia que fue mucho más allá del aprendizaje del idioma. Eso sí, nos tocó vivirlas con bastante calor, lo que hizo que algunas visitas fueran todo un reto.
A nivel personal, viajar sola a otro país, desenvolverme en un idioma diferente y adaptarme a un entorno nuevo supuso un reto importante. Al principio me fui con cierta incertidumbre y algunos miedos, pero la experiencia me ha ayudado a ganar autonomía, seguridad y confianza en mí misma. Comprobar que podía desenvolverme en situaciones cotidianas en otro idioma ha sido, sin duda, uno de los aprendizajes que más valoro.
Esta experiencia también me ha despertado las ganas de seguir aprendiendo francés. Regreso con la motivación de continuar mejorando mi nivel y prepararme para obtener la certificación oficial B1. Además, me quedo con muchas ganas de seguir participando en futuras oportunidades de movilidad y, especialmente, de conocer más sobre la Semana Internacional de la Université Savoie Mont Blanc.
Me llamó especialmente la atención saber que algunos de los compañeros que conocí ya habían participado anteriormente en el programa SMILE. Sus experiencias me hicieron comprobar el valor que tiene este tipo de iniciativas y entender por qué muchos de ellos deciden repetir.
En definitiva, esta movilidad ha superado mis expectativas. Me fui con algo de miedo e incertidumbre y vuelvo con un mejor nivel de francés, nuevos contactos, más confianza y muchas ganas de seguir aprendiendo. Estoy muy agradecida por la oportunidad, que ha contribuido de manera significativa a mi crecimiento profesional y personal. Y, sin duda, espero volver.















