Bienestar y acompañamiento al estudiante: la experiencia de Diana Liliana Buga Ciobotaru en Bucarest
El bienestar de las personas que forman parte de la comunidad universitaria es un aspecto cada vez más importante para construir entornos de aprendizaje y trabajo saludables. Con esta perspectiva, Diana Liliana Buga Ciobotaru, del Vicedecanato de Internacionalización de Medicina de la Universidad Católica de Valencia, participó en una movilidad de formación en la una movilidad de formación en la Technical University of Civil Engineering Bucharest (UTCB), en Rumanía.en el marco del BIP “Staff Wellbeing in Student-Focused Roles”. La estancia le permitió compartir experiencias con profesionales de universidades europeas y conocer nuevas herramientas y estrategias para mejorar el bienestar del personal y el acompañamiento al alumnado.
Participar en esta experiencia de formación ha sido una oportunidad muy enriquecedora para conocer otras perspectivas sobre el bienestar dentro del entorno universitario y compartir experiencias con profesionales procedentes de diferentes países. El contacto con representantes de 14 universidades europeas nos permitió descubrir distintas formas de organización y, al mismo tiempo, comprobar que muchas de las necesidades y retos relacionados con la atención al alumnado son comunes en diferentes instituciones.
A lo largo de las sesiones trabajamos sobre diferentes herramientas, metodologías y estrategias dirigidas a mejorar el bienestar del personal universitario y la atención que ofrecemos a los estudiantes. Uno de los aspectos que más me ha hecho reflexionar es la importancia de cuidar el bienestar emocional y profesional de las personas que trabajan diariamente en funciones de atención y acompañamiento al alumnado. Considero que el bienestar del personal tiene una relación directa con la calidad de los servicios que se ofrecen y con la propia experiencia de los estudiantes.
También tuvimos la oportunidad de abordar diferentes estrategias para mejorar la comunicación y el apoyo al alumnado, así como de conocer buenas prácticas relacionadas con una atención más integral. Compartir estas experiencias con profesionales de otros países me permitió conocer iniciativas diferentes y reflexionar sobre cómo algunas de ellas podrían adaptarse a nuestro contexto en la Universidad Católica de Valencia.
Otro de los aspectos que más valoro de la movilidad ha sido la posibilidad de generar nuevos contactos y establecer vínculos con profesionales de otras universidades. Más allá de las sesiones formativas, las conversaciones mantenidas durante la semana permitieron identificar intereses comunes y posibles vías de colaboración internacional.
Precisamente a partir de estos intercambios surgió la propuesta de desarrollar en el futuro un BIP centrado en el desarrollo de competencias transversales, con temáticas como el Public Speaking o la participación activa de los estudiantes en diferentes iniciativas universitarias. Considero que este tipo de proyectos pueden ser una excelente oportunidad para mantener las relaciones creadas durante la movilidad y seguir compartiendo conocimientos y buenas prácticas entre universidades.
A nivel profesional, esta experiencia me ha permitido ampliar mi visión sobre el bienestar en el ámbito universitario y regresar con nuevas ideas que pueden resultar útiles en nuestro día a día en la UCV. También me ha ayudado a valorar la importancia de crear entornos de trabajo más saludables, colaborativos y participativos, en los que tanto el personal como los estudiantes puedan sentirse acompañados y escuchados.
En definitiva, esta movilidad ha sido una experiencia de aprendizaje e intercambio que me ha permitido conocer otras realidades universitarias, ampliar mi red de contactos internacionales y descubrir nuevas posibilidades de colaboración. Me llevo nuevas perspectivas e ideas que pueden contribuir a seguir construyendo una universidad más participativa, colaborativa y orientada al bienestar de toda su comunidad.















