Ideas que inspiran innovación en la formación de enfermería
La participación de Jorge Casaña Mohedo, Miriam Martínez Peris y Lucía Prieta Contreras, profesores de Enfermería, en el programa BIP desarrollado en Portugal en 2025 ha sido una fuente muy valiosa de inspiración para repensar nuevas formas de aprendizaje dentro del ámbito universitario, especialmente en la formación en Enfermería. A lo largo de la estancia, se identificaron distintas iniciativas que destacan por su enfoque práctico, colaborativo e innovador.
Una de las propuestas más interesantes es la creación de una “Semana de la Enfermería”, concebida como un espacio donde el alumnado pueda salir del aula y aplicar sus conocimientos en contextos reales. Talleres, actividades de prevención y acciones de educación sanitaria permitirían acercar la enfermería a la comunidad, al tiempo que se refuerzan competencias comunicativas y divulgativas. Esta iniciativa, además, fomentaría una visión interdisciplinar de la salud, integrando distintas áreas de conocimiento.
En esta misma línea, surge la idea de impulsar programas de mentoría clínica interprofesional, donde estudiantes de diferentes disciplinas sanitarias trabajen conjuntamente en el análisis de casos reales. Este tipo de experiencias no solo enriquece la formación académica, sino que también prepara al alumnado para la realidad de los entornos profesionales, donde la colaboración es esencial.
Otro aspecto destacado es la importancia de los espacios físicos como facilitadores del aprendizaje. La propuesta de crear zonas de encuentro e innovación dentro del campus responde a la necesidad de generar entornos abiertos, flexibles y dinámicos que favorezcan el intercambio de ideas, la creatividad y el trabajo en equipo. Estos espacios, concebidos como puntos de conexión entre estudiantes y docentes, pueden convertirse en verdaderos laboratorios de conocimiento compartido.
También resulta especialmente relevante la integración de experiencias prácticas en ámbitos como la nutrición, a través de espacios como una cocina funcional aplicada a la salud. Este tipo de iniciativas permite conectar la teoría con la práctica y formar profesionales con una visión más completa del cuidado, capaces de trasladar recomendaciones útiles a pacientes y familias.
Por último, destaca el valor de metodologías activas como el programa “Aprender enseñando”, donde estudiantes de cursos superiores asumen un papel formativo con compañeros de primeros cursos. Este enfoque refuerza el aprendizaje, fomenta la colaboración y contribuye a generar un mayor sentido de comunidad dentro de la universidad.
En conjunto, todas estas ideas reflejan una apuesta clara por un modelo educativo más participativo, interdisciplinar y conectado con la realidad. Propuestas que, adaptadas al contexto propio, pueden contribuir a seguir avanzando hacia una formación universitaria más innovadora y centrada en el estudiante.













